Micro central Hidroelectrica de San José
Periodico EL TIEMPO
DOMINGO 7 DE AGOSTO DE 2005
TIERRADENTRO / EL ESTRENO DE LA ENERGíA EN UN RESGUARDO
Y la luz se hizo en San José
A través de mingas, con apoyo de la Unión Europea , una comunidad empezó a conocer los beneficios de la energía. Todavía no pueden disfrutar de los televisores.
ADRIANA ESPINEL Corresponsal de EL TIEMPO
SAN JOSÉ (CAUCA)

Ese domingo cuando los 120 habitantes de San José, un resguardo paez de Tierradentro perdido entre las montañas del oriente del Cauca en el municipio de Inzá, se dieron cuenta de que por fin tenían electricidad en sus casas, no durmieron contando las horas para que fuera lunes.
Apenas clareó el día, treparon el empinado camino que une a San José con Botatierra, y luego la carretera que va de esa vereda hacia Mosoco para comprar en el mercado de ese resguardo los cables que disminuirían sus gastos en la ancestral costumbre de comprar baterías.
De vuelta en San José, los indígenas se rebanaron el cráneo, desesperados, todavía sudorosos, buscando en los. viejos radios donde encajar el enchufe. Al cabo de un rato, respiraron descubriendo lo inevitable: Esos radios, sus compañeros de jornada, de caminatas o noches de desvelo, no tenían por dónde les entrara energía eléctrica, salvo la que proporcionan las baterías.
Los más osados salieron de sus casas en donde se habían internado a luchar contra la tecnología, se miraron unos a otros todavía con el radio y el cable en la mano, y se reventaron de la risa .
Esta es una de las historias que se tejen a diario en San José, donde la vida dejó de ser la misma cuando dos ingenieros de Aprotec (Energías Alternativas) pusieron a andar la microcentral hidroeléctrica financiada por el Programa Tierradentro, del Gobierno y la Unión Europea.
Fue construida durante tres meses en mingas. Cuando el primer bombillo prendió en la casa del cabildo todos gritaron "¡energía, energía, energíaaa!", cuenta Juan Carlos Pacho, gobernador del resguardo.
Casi al borde del llanto unos, eufóricos otros, corrieron hacia sus casas y movieron de arriba abajo los encendedores pero nada sucedía; por fortuna un "the wala" (médico tradicional) había descendido de las montañas ese día para demostrarles una vez más que es poseedor de toda la sabiduría, les dijo, "¡Pero si no han levantado el taco!".
Muy barata
Fue así como las cocinas de paredes ennegrecidas por el humo de los fogones de leña, en adelante se hicieron claras. Rafael Mucué, un líder de la comumidad, cuenta que "los bombillos los traemos como un tesoro, más envueltos que huevos de gallinita fina".
Por un mes de energía eléctrica cada familia de San José deberá 3 mil pesos, menos de la mitad de lo que se gastaban en velas, keroseno o baterías en 30 días, y de lo que tenían que gastar en gasolina y aceite.
Por ahora nadie piensa en televisores, neveras ni lavadoras. A San José no llega la señal, hace tanto frío y el am biente es tan sano que los alimentos se conservan bien.
"Nunca soñaron tener energía y de un momento a otro con el esfuerzo propio la tuvieron, este es un ejemplo para Tierradentro", brindó José Didimo Perdomo, representante del Programa Tierradentro y gestor del proyecto.
ESFUERZO COMUNITARIO
En el 2001 los habitantes de San José, un resguardo creado en 1911, soñó con energía eléctrica. Motivados por un sacerdote vicentino invirtieron 3 millones de pesos y esfuerzo para construir un tanque que hiciera de presa, pero la I turbina nunca giró lo suficiente y jamás produjo un solo voltio.
En el 2004 cuando José Dídimo Perdomo ofrece sus oficios para gestionar ante el Programa Tierradentro parte de los 110 millones para la microcentral, no le prestaron mucha atención. El Programa desembolsó cerca de 90 millones y el cabildo puso el restante.
Hoy la microcentral de una turbina hecha en un taller de Cali y un generador importado, produce 25 kilovatios de potencia.
Los ingenieros Jesús Gómez y Mauricio Gnecco de Aprotec, quienes la diseñaron, aseguran que la energía es limpia y renovable.
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DESPUÉS DE UN esfuerzo comunitario se logró que el servicio de energía llegará al resguardo paez de San José, en jurisdicción de Inzá, oriente del departamento del Cauca. Yaneth Castaño
EN LAS CASAS los habitantes de este resguardo caucano ven todavía como un milagro que se enciendan las lámparas y no tengan que usar velas ni baterías. |